jueves, 24 de enero de 2013

Duatlo Cross Alpicat

by... Aritz Zabala

El día se despertó con fuertes rachas de viento, pero la lluvia nos dejó una tregua... Cuando estaba haciendo los preparativos para la carrera con mi hermano, empezaron a visar por megáfono de ciertos cambios en el circuito de bici, ya que las lluvias del día anterior dejaron unos cuantos litros y decidieron intentar mantener los desniveles pero con pistas rápidas y sin complicaciones técnicas. De todas maneras no hice mucho caso, ya que no tenía ni idea de cual era el circuito. No estaba en la web y jamás lo había hecho. Los cinco minutos antes de empezar fueron un poco caóticos para todos, porque pensábamos que todos teníamos que pasar por encima de la alfombra para validar el chip y la gente se empezó a poner nerviosa, ya que ocupábamos, en la primera fila, unos diez metros de ancho y la alfombra era de dos... finalmente uno de los voluntarios se encargó de señalarnos que no hacia falta pasar por la alfombra, pero no todos hicieron caso. La mayoría de los corredores estaban distraídos deseándose suerte y una mezcla de nervios y muchas ganas de empezar se veían en las caras de todos. En ningún momento avisaron de lo que quedaba para la salida... Yo al menos no lo oí, desde los últimos cinco minutos para la salida, y en cuanto dieron la señal mi corazón pasó de 80... 90 pulsaciones a 160 juraría yo, en menos de 40 segundos... No me esperaba la señal y no quería perder el tirón de los primeros. Iba a ciegas, así que mi estrategia era correr cómodo el primer parcial, pero sabiendo que poco más podía dar. El ritmo que conseguí me hizo quedarme en el segundo pelotón, ya que los 6 primeros pronto empezaron a distanciarse. No sabia que ritmo llevaba pero iba rápido y a gusto, me notaba bien. Empecé a perder algunas posiciones pero solo estaba centrado en mí, en no perder el ritmo ni agotarme, no tenía objetivo, así que lo único que quería era acabar la carrera con la sensación de haber hecho lo máximo. Una vez llego a la primera transición mi hermano dice que voy muy bien, llevaba 25min, y eso me alegró, ya que con los desniveles no esperaba hacer ese tiempo.
Entre los ánimos de los amigos que me han venido a ver inicio el sector de btt. En cuanto me subo a la bici doy un buen trago de agua y la sensación que tengo es de no haber corrido nada, me siento genial y empiezo a pedalear con fuerza. En las primeras subidas voy pasando gente de uno en uno, poco a poco, con el viento viniendo de todas partes menos de donde favorece... En poco tiempo nos juntamos un grupo entre los que no nos separaremos hasta llegar a la T2, el grupo era potente pero parecía que ninguno de ellos quería hacer relevos, no nos ayudamos, lo intenté pero se llegaban a poner tres en paralelo por la pista hasta que decidí ir a mi bola pero no nos separamos entre nosotros.
El viento en contra y de lado era increíble, aun así íbamos rápidos pero no se a cuanto, porque mi velocímetro no iba y decidí quitarlo antes de la carrera. Cuando pienso que queda poco para llegar a la T2 me intento escapar del grupo y sin conseguir una gran ventaja otro corredor y yo nos alejamos del grupo. Y entonces es cuando llega la primera sorpresa de la carrera... En uno de los cruces por el pueblo un voluntario le grita al corredor que tengo delante "Marc! Vas vuité!" eso quería decir que yo era noveno! Si si... Pero me lo tuve que repetir varias veces para creérmelo. Estaba ante la mejor posición que podía conseguir desde que empecé con esto. Pero aun sabiendo que estaba noveno, mi mente se centró más en vigilar a los que venían detrás que intentar ganar posiciones, en ese momento el chip cambia y mi objetivo es el TOP 10.
En la última transición mi hermano me dice que solo hay 7 o 8 bicis delante. Me dice las palabras necesarias para dar lo que me queda y animarme, siempre me tranquiliza. Me pongo a correr con la intriga de como reaccionarán mis piernas esos últimos Km., y las sensaciones son perfectas, es más, llega la segunda sorpresa y es que me voy acercando rápidamente a los corredores que tengo delante... Paso a uno, a otro hasta posicionarme en la quinta posición! Aun no me lo creo, sin lugar a duda es mi día.
Pero entonces es cuando ese momento de éxtasis se viene abajo por un momento... Y es que tengo al cuarto corredor a unos 150 metros y le veo girar a la izquierda en un cruce. Tengo al sexto corredor a apenas 40 metros detrás de mí. Cuando llego al cruce giro por donde he visto girar al cuarto corredor y sigo unos cuantos metros hasta que oigo como el corredor que me sigue me grita señalándome que nos hemos equivocado, que por ahí no podía ser, y entonces es cuando me derrumbo al ver pasar a los corredores que ya había pasado pocos minutos atrás. Es un momento que me colapsa y no se que pensar... Muchas cosas y todas malas pero decido esprintar e ir de nuevo a por ellos, sobretodo porque se que podía hacerlo. Poco a poco los voy cogiendo y consigo ponerme delante, pero el esfuerzo hace mella en mi, empiezan algunos pequeños mareos, y miradas hacia atrás... La diferencia estaba clara, si me rendía caía al 9 puesto y AHORA, el objetivo era el 5 puesto... Y después de unos pocos minutos más, crucé la meta en quinta posición bajo los aplausos de conocidos y amigos.
 
El resultado es increíblemente satisfactorio... 1h 25min en total, a diez minutos del primero. Pero la sensación de quedar en quinta posición es la que más me llena. El trabajo hasta la fecha es un buen camino a seguir pero que aun tengo mucho para mejorar! Y aunque este feliz con la quinta posición, y me cueste creérmelo, mi lado más competitivo se pregunta que hubiese pasado si el cuarto corredor no se hubiese equivocado y yo tampoco... jeje, nunca lo sabremos!
Por encima de todo quiero dar las gracias a mi hermano, Eneko, es mi mente y mi soporte técnico, siempre sabe lo que decirme en todo momento, utiliza las palabras exactas, y sufre y disfruta las carreras de la misma manera o más que yo. Gracias koko!!!

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