Precioso y soleado día el que nos encontramos al llegar a
Isaba, aunque no de temperatura a las 8:30 de la mañana, el termómetro marcaba
3ºC.
La organización muy buena. Con apenas 90 inscritos, retiré
el dorsal en 5 minutos, y preparé todo el material en el Frontón de dicha
localidad. Los esquíes nos lo subían en furgoneta hasta Belagua.
A las 10 en punto dio comienzo la salida, un recorrido de
dos vueltas por la carretera que va a Roncal y vuelta al Frontón. El itinerario
se modificó ya que el inicial estaba cubierto de hielo y era muy peligroso.
Carrera de 8,1 km muy rápida, o al menos para mí, donde el primero acabó en
28:12.
A continuación llegaba el sector de bicicleta de 22 km. Los
primeros 12 eran de falso llano, pero no duros al menos ese día, ya que no
soplaba aire y la temperatura había subido hasta los 14ºC. Si a esto le sumamos
el impresionante paraje del pirineo navarro, la carrera se convirtió en un goce
para la vista, aun sufriendo. Después vendrían 8,5 km de ascensión al puerto de
Belagua. La verdad es que se hizo un poco duro, sobre todo al principio con una
recta infinita de 1,5 km al 10% de desnivel, seguidos de 7 curvas con bastante
pendiente. El último kilómetro y medio sirvió para relajar piernas y pensar en
lo que vendría después.
Los 10 km de esquí de fondo fueron un suplicio para mí. No
tanto por el recorrido, sino porque cuando los alquilé me los dieron de
travesía clásica, mientras que el resto, salvo 5 o 6, llevaban de skating. Ni
que decir tiene, que nos pasaban todos con suma facilidad. Además, en las
bajadas se me movían los esquís y no me daban ninguna seguridad, así que probé
el suelo en numerosas ocasiones.
En resumen, una bonita mañana de deporte que no fue tan dura
como pensaba en un principio, y que animo a todos a probar. El esquí de fondo
es un deporte bonito y duro a la vez, pero con semejantes vistas todo es más
llevadero.







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